psicología

Hola de nuevo a ti, que estás ahí leyéndome, antes de empezar (cómo no) debo felicitarte el 2017!! Y preguntarte por tus propósitos de año nuevo.

Espero de todo corazón que este sea tu gran año, en el cual consigas todas las metas y objetivos que seguro te has estado planteando en estos días…pero tranquilo…es normal que en esta época del año te intentes poner metas personales que cumplir, se suele hacer una lista para el año que comienza, nos encontramos motivados para el cambio y nos decimos a nosotros mismos, este sí, “este va a ser el año donde voy a lograr ponerme en forma, voy a dejar de fumar y comer más sano, este año voy a leer más e iré al gimnasio, además voy a aprender inglés, que lo tengo atravesado y ya va siendo hora, sin olvidar que este año voy a dejar de lado el estrés”…este va a ser mi año y voy a conseguir todo lo que me proponga (este suele ser un tipo de dialogo interno que mantenemos con nosotros mismos, con nuestro yo del 2017 que tiene una alta motivación y se siente capaz de todo).

El problema, querido lector, no es querer todas esas cosas buenas para ti(que no tenemos dudas de que son geniales); el problema llega a medida que pasan los días porque para el mes de Febrero, toda la motivación de Enero se evapora, renuncias y vuelves a tus viejos hábitos de toda la vida (Esto que comento es lo que e suele pasar a la mayoría, no significa que te va a pasar a ti)!!!

Y como tú este año te lo has propuesto de verdad, pues te voy a dar algunos pasos fáciles y efectivos que te van a ayudar un poco con tus propósitos!!…

Antes de empezar, te voy a explicar un dato curioso, la mayoría de los propósitos de año nuevo de las personas están relacionados con cambiar los hábitos,  y lamentablemente (no quiero desilusionarte), los hábitos, para modificarlos o adquirirlos necesitan de mucho trabajo por nuestra parte, de constancia, voluntad y tiempo…no se consiguen de la noche a la mañana, ni tampoco en una semana…y esto, es lo que hace que la motivación por las nubes que teníamos el día 1 de enero pase a casi inexistente en el mes de febrero y sólo una mínima parte de este porcentaje mantiene sus propósitos durante todo el año, habiendo logrado adquirir e interiorizar el cambio de hábitos y sentirse completamente satisfechos por su gran logro!(Seguramente pertenezcas a ese mínimo porcentaje que lo va a lograr, así que no te desanimes, que aún estamos a comienzo de año y eres capaz de todo!!!).

Para las personas que llegan a mitad del mes de febrero y ya han abandonado sus nuevos objetivos, debo decirles (digo yo que alguno habrá leyendo esto que abandone sus propósitos de año nuevo), que el verdadero motivo es por la aparición de estrés, de emociones negativas como por ejemplo el remordimiento, la culpa o la falta de auto-control, además de explicarles, que probablemente sus propósitos serán muuuuuuuy grandes y poco realistas (por lo que al ser más difícil de alcanzar, podemos desmotivarnos antes…te suenan frases del tipo: “Este año sigo la dieta a raja tabla para perder 15 kilos, voy a ir al gimnasio de lunes a viernes, durante la noche vieja me fumo mi último cigarro del año”… etc, reconozcámoslo, estos propósitos son demasiado grandes y en el momento en que faltemos un día (un día que no podamos ir al gimnasio o que tengamos una comida fuera….imagínate…se habrá ido todo al garete,  al principio sentirás mucho agobio y sentimiento de culpabilidad…pero como no lo cumplas otro día más…se apoderará de ti la falta de auto-control y así…ya estamos perdidos).

Además, es muy difícil mantener metas tan ambiciosas durante todo el año. La motivación inicial disminuye conforme pasa el tiempo y tu fuerza de voluntad no es suficiente para continuar con este gran propósito.Lo que ocasiona que renuncies al poco tiempo después. En ese momento aparecen algunas excusas que tratan de explicar porque renuncias a tu propósito: falta de tiempo, estrés, falta de auto-control o falta de fuerza de voluntad,  y un largo etcétera…

Cuando se acerca nuevamente la víspera de año nuevo, tu ilusión por cambiar y retomar los propósitos olvidados aumenta y el ciclo se repite nuevamente. Ooootra vez a empezar, y a proponerte lo mismo…o muy parecido. Todo lo anterior contribuye a continuar con este círculo vicioso de fracaso constante. Las cosas se complican cuando no solo tu propósito es demasiado grande, sino que además eliges empezar con todos al mismo tiempo, otros gran fallo. Vivimos en una sociedad en la que más es mejor. Pero cuando se trata de metas, menos es la respuesta correcta.

Tener muchos propósitos que cumplir en tu día a día, te genera estrés innecesario, lo que contribuye a que fracases con todas las metas que te propusiste.

Un punto muy importante, es que los propósitos de año nuevo son en realidad hábitos. Para lograr construir un nuevo hábito en tu vida, es necesario tomar decisiones conscientes a lo largo del tiempo. Por eso, mientras menos decisiones tengas que tomar, más acertadas serán, así mismo, cuando solo te enfocas en los resultados y en un tiempo límite para lograrlo (por ejemplo hasta que llegue el verano), pero no en el proceso, es muy probable que no logres obtener esos resultados que estás buscando.

Te vuelvo a explicar por qué, ya sabes que me gusta repetir las cosas para que se entiendan:

Tus propósitos de año nuevo son en su mayoría hábitos que quieres incorporar en tu rutina diaria. Lograr construir mejores hábitos, es un proceso, el cual puede llevar más tiempo del que estableciste.

Es lo que ocurre los primeros meses del año, al no ver los resultados “esperados”, renuncias y sientes una especie de fracaso (incluso si efectivamente lograste un avance). Lo que tú necesitas para lograr tus propósitos de año nuevo, es una persona que te guíe paso a paso, que te permita continuar tu proceso (sin fallar) hasta ver los resultados que tú quieres.

¿Suena interesante? Aquí es en dónde un especialista puede ayudarte, ya que no contar con una guía adecuada, puede ocasionar que cometas errores más graves, que te alejen cada vez de las metas que te propusiste y de la persona que quieres ser. 

Tratar de cumplir muchas metas sumamente ambiciosas sin un sistema que te respalde, te lleva a cometer otro tipo de errores. Lo que invariablemente te hace formar parte de esa gran mayoría que renuncia a sus propósitos al poco tiempo, además de hacerte que pospongas continuamente el tomar la acción, que se despierte en ti el miedo al cambio y por consiguiente que se debilite tu autoestima por haber fracasado una vez más.

Pero bueno, a ver, tu eras del porcentaje de las personas que si que lograban sus propósitosy yo te había comentado que te iba a dar una serie de consejos no?? (vamos creo recordar que dije eso), pues empiezo 🙂

  • Lo primero y más importante: Empieza con un sólo propósito a la vez

En lugar de elegir 12 propósitos y fracasar 12 veces, es mejor elegir 1 solo propósito. Esto no quiere decir que no puedas lograr más de un propósito por año, esto sólo significa que debes centrarte en uno a la vez. La buena noticia es que un solo hábito saludable de inicio, desencadena una reacción en cadena. Lo que se traduce en una mejora global en tu vidaAdemás empezar con un solo propósito, entrena tu fuerza de voluntad y auto-control, mejora tu autoestima y confianza, lo que en conjunto ponte la base para que tus siguientes propósitos sea aún más fácil de lograr.

Piensa en esto. Para llegar al último escalón, tienes que pasar por todos los escalones.

  • En segundo lugar: Escríbelo en un papel

Escribir hace que tu meta deje de ser una idea o pensamiento invisible, lo que te ayuda a visualizarlo concretamente y a tomar acción.

  • Tercer lugar: Convierte tu propósito en una acción muy fácil de lograr y haz un plan para llevarlo a cabo (así no se te olvidará)

Como ya te he dicho, tus propósitos de año nuevo son en realidad hábitos que quieres cambiar o hábitos saludables que quieres incorporar. Para lograr convertir una acción en un hábito automático en tu vida, es importante que esa primera acción sea sumamente fácil de lograr y sobre todo que escribas tu plan.

  • Por ultimo lugar: Empieza hoy mismo y sé constante

La clave para lograr tus propósitos es la constancia. La práctica diaria hace que logres cosas extraordinarias.

En fin, estos son sólo algunos detalles que pueden ayudarte a que este año tú seas parte de ese mínimo porcentaje de personas triunfadoras que logran sus propósitos, porque ambos sabemos que te lo mereces, así que apuesta por ti y pon toda tu fuerza de voluntad a merced del cambio y bueno si ves que no puedes, que te lías, te agobias y que crees que necesitas ayudas para conseguirlo, no dudes en ponerte en contacto conmigo para ayudarte.

A disfrutar del año : )

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